Eleonora es una aldeana de Rindley que convencida por las atenciones que le brinda el Conde Bartok accede a convertirse en su esposa.

Luego de unos días de felicidad relativa, el Conde Bartok empieza a alimentarse de su sangre, que toma día a día en pequeñas cantidades. Cuando Eleonora deja de ser bella al sufrir tanto horror, el Conde la encarcela en un sótano del castillo.

Tiene una pequeña esperanza de poder escapar de su tormento cuando es encontrada por Kalimán, pero esa noche el Conde viene y bebe las últimas gotas de su sangre.
